Así morren os movemento sociais: Marea Atlántica culpable

Que non cunda o pánico, ó final tedes a traducción ó galego. Este artigo ten o suficente traballo como para non cargarme o orixinal.

 

Diles que no me maten

La “nueva” política ejecuta a los movimientos sociales

La llegada de la “nueva” política en el año 2014 supuso sin duda alguna un antes y un después en los movimientos sociales, triste realidad que en Coruña estamos padeciendo más que en ninguna otra ciudad. El reducido tamaño de nuestra ciudad, sumado al perfil de personas que se han sumado de un modo u otro en el proyecto de Marea Atlántica y el surrealista empecinamiento de este partido por cargarse el único centro social okupado de la ciudad y reconvertirlo, para mayor cachondeo, en un centro social de cogestión, ha propiciado que se den todas las condiciones precisas para que se desencadene una tormenta perfecta, que va a tener unas condiciones dramáticas para los movimientos sociales de la ciudad.

Todos sabemos que las tensiones en los movimientos sociales son inevitables. Recuerdo los problemas que había a finales de los años 90 entre los independentistas y los autónomos-libertarios. Era imposible ir a una manifestación sin que se pusieran a cantar el maldito himno gallego y coreasen los míticos eslógans nacionalistas que nada tenían que ver con el objetivo de la convocatoria. Pero los piques raras veces llegaban a mayores, de hecho con el tiempo aprendimos a reírnos de nuestras diferencias haciendo del defecto una virtud. Que capullos eran estos indepes 😀

Peor nos fue a medida que avanzábamos en los años 2000. Los problemas ahora llegaban con organizaciones muy diferentes. Simplificando un poco la cuestión se podría decir que en esta ocasión las diferencias se produjeron entre los reformistas o colaboracionistas y nosotros, los antisistema. La diferencia era que mientras los primeros chupaban toda la subvención que se les ponía a tiro (dinero que rara vez se destinaba para el fin solicitado y nos consta que en más de una ocasión se hizo un uso fraudulento de las mismas) y hacían todo lo posible por tener presencia en el panorama político (intentos bastantes infructuosos ya que los movimientos sociales por aquel entonces no estábamos de moda y los políticos no nos hacía ni caso) en el otro bando como digo estábamos los antisistema, los que sólo nos acordábamos de los políticos para mostrarles nuestro desprecio, los que no teníamos ni un duro pero nos empeñábamos en defender con uñas y dientes la autogestión aunque tuviésemos que hacer piruetas para pagar el alquiler y teníamos continuos enfrentamientos con la policía. Menos mal que de aquella no existía la ley Mordaza ni el nuevo código penal, porque si de aquella hubiese el nivel de represión que existe hoy en día, íbamos a acabar finos.

Otra diferencia que había entre ambos bandos se resume en una frase que dijo uno de los principales referentes  de los colaboracionistas: “hacemos como siempre, a ellos les ponemos a trabajar y nosotros mandamos”. Así es, nosotros estábamos demasiado centrados en currar como para preocuparnos en hacer asambleas en B, ¿sabéis lo que significa este término? Muy sencillo, la asamblea en B no es otra cosa que hacer una asamblea cerrada entre tu grupo de afinidad, para manipular la asamblea abierta del centro social o de la plataforma en la que militas. De esta manera se decidía donde se iba a sentar cada uno en la asamblea, cuales eran los puntos que querían remarcar, como tenían que hacer para reforzar el punto de vista del compañero, quien tenía que replicar en cada ocasión, quien tenía que hacer de “poli” bueno y quien de “poli” malo, etc. Nosotros por el contrario siempre fuimos a pecho descubierto, no teníamos nada que ocultar y nada de que avergonzarnos y la verdad es que no nos fue nada mal en estas contiendas dialécticas. Rara era la vez en que nuestra honestidad no vencía a la manipulación de estos aprendices de políticos. Claro que teníamos otros muchos defectos que darían para escribir un libro tan largo como la Biblia (a ver si os pensáis que no tengo abuela) pero desde luego la honestidad siempre fuimos nosotros los que la pusimos sobre la mesa.

Estas tensiones fueron mucho más difíciles de gestionar que las que tuvimos con los indepes, porque había supuestos compañeros que no estaban a la altura. Este tipo de comportamientos en los movimientos sociales son inaceptables, pero Coruña es muy pequeña y la soledad del ghetto es aterradora, por lo que no dejamos de tropezar una y mil veces con la misma piedra, dejándonos utilizar de una forma un tanto masoca, pero sin dejar de ser siempre la mosca cojonera de estos trepas sin montaña que escalar. La verdad es que no dejaban de darte un poco de penasco.

Cuando en julio de 2014 se creó esa “corriente ciudadana “ municipalista fue imposible evitar una sonrisa irónica. Me dio mucha pena los ingenuos de los círculos de Podemos, sobretodo los chavalitos muy jóvenes que confiaron en el maldito vendedor de humo de Pablo Iglesias y que fueron sádicamente traicionados, ¡cómo se puede ser tan canalla! Pero hay que reconocer que era divertido ver a esos trepas sin causa haciendo el ridículo con las mareas barriales y sectoriales y con esos chorra discursos que no se creería ni un niño de teta. Reconozco mi error, yo no daba un duro por ellos, pero ese mitin de la estrella de rock Pablo Iglesias en el Palexco fue decisiva. El pueblo estaba tan desesperado y tan harto del PPSOE y BNG que se lanzó a sus brazos. Yo mismo reconozco que me alegré un poco, recuerdo que pensé: “esta mierda nueva no lo puede hacer peor que la vieja, es imposible empeorar lo presente”, otro error más.

La  verdad es que no somos muy rencorosos. A pesar de lo bien que conocíamos a esta morralla no hicimos prácticamente nada de campaña antielectoral. Dentro de tanto espécimen había alguna persona digna de respeto y yo no quería hacerme mala sangre con ellos. Grave error el mío (y ya van unos cuantos), reconozco que otros compañeros me indicaron que había que darles caña y tenían razón. De estos polvos estos lodos, ¿tiene sentido protestar por la permisividad que tienen los movimientos sociales con ellos, cuando yo fui el primer imbécil en darles un trato de favor?

La situación presente ya es por todos conocida. A parte de una gestión política de la ciudad objetivamente tan mala como la del PPSOE (no quiero profundizar en este debate, pero estoy convencido que en muchos aspectos es peor) tienen la falta de vergüenza de cargarse el CSO la Insumisa con un discurso lleno de falsedades hipócritas que me hierven la sangre y me hace sentir un odio que sólo me consiguieron despertar el PPSOE en sus mejores actuaciones estelares.

Aquí no pienso profundizar en el bochornoso espectáculo que supone la aberración de este desalojo (al respecto creo que ya he escrito bastante en este mismo blog) sino que me quiero centrar en la culpable permisividad y tolerancia que está teniendo la mayoría de los activistas de esta ciudad. Lo mismo me da quienes apoyan a la Marea, que quienes dan un cínico y no comprometido apoyo a la Insumisa, creo que los dos cometen los mismos errores.

Realmente es duro ver tanta comedura de polla/chocho disfrazada de falsa disconformidad. Está permitido  disentir de la Marea Atlántica, pero no perder las formas. Por mucho que nos ataquen recuerda que son compañeros. ¿Nos desalojan?, cierto, pero como ganen los otros va a ser peor, más vale resignarse. Nos mienten, pero no son enemigos, son adversarios, hay que mantener la nobleza de un digno enfrentamiento. Pueden utilizar todo tipo de técnicas de manipulación: chantajes emocionales, whatsapps indignantes a usuarios del centro social, caritas de perro apaleado, pero, ¿es que no te dan pena? Incluso pueden sacar la chorra/cona y mear sobre nosotros, pero nosotros no debemos perder la compostura, piensa que lo hacen por el bien de todos los ciudadanos, también por nuestro propio bien.

Marea Atlántica es tan pura que ni siquiera la podredumbre inherente de las instituciones les ensucia. Ellos no son un partido político, son una plataforma ciudadana, un proceso municipalista para tomar las instituciones y ponerla a disposición de todos los ciudadanos. Crean puentes que conectan las instituciones con los movimientos sociales, (sobretodo con Stop Desahucios, no veas la cantidad de afectados que se van a vivir debajo del puente). Son plataformas de producción social y cultural que enriquecen a los movimientos sociales, a las organizaciones, plataformas y colectivos ciudadanos y a las personas a nivel, son el no va más, el  más mejor, ¡son los putos amos!

Como digo, no existe el pensamiento único, al revés, hay que disentir, criticar, debatir y sobretodo filosofar, de esto último hay mucho por estos lares. Pero siempre desde la aceptación, el reconocimiento. El Concello que siempre fue un tirano, de la noche a la mañana, como por arte de magia, se convierte en un interlocutor válido. Un agente más dentro de la amalgama de los movimientos sociales tan digno de respeto como el que más.

Los anarquistas, los antisistema, los radicales, antes éramos simpáticos, ¡cómo se reían cuando nos veían dar tanta caña a los fachas, a la casta! Pero ahora nuestro discurso suena a rancio, no realista, suena a purismo trasnochado sin ganas de evolucionar, caemos en dogmas irracionales, somos inmaduros, egoístas que no pensamos en el bien común, carentes de un sentido estratégico. ¿Acaso no vemos que la Marea Atlántica y su entorno son los más cercanos a nosotros?  ¿Cómo vamos a salir del ghetto si ni siquiera nos vale la Marea Atlántica? Somos como niños pequeños, seres infantiles que nos negamos fanáticamente a todo tipo de reflexión y análisis político.

Nos hemos quedado trasnochados en la época del 15M o de las Marchas de la Dignidad. Seguimos gritando que “¡no nos representan!”, “no somos mercancía en manos de políticos y banqueros”, “nuestros sueños no caben en vuestras urnas” o “que se vayan todos”. Eso de la ciudadanía empoderada al margen de los partidos políticos estaba muy bien, pero ahora es mejor trabajar codo con codo con ellos: reunirnos en sus locales, llamarles y dejarles chupar cámara en los actos convocados por nosotros mismos, dejarles firmar nuestros manifiestos como si se tratase de un colectivo más de nuestras plataformas, dejar que se apropien de nuestro discurso ,sobretodo, cuando no es competencia de ellos y no los compromete en nada. En definitiva, dejarnos asimilar por el sistema, que nos fagociten. Convertirnos en todo lo que siempre hemos rechazado.

De esta manera nuestro discurso es silenciado y sistemáticamente calumniado, como si ser contundente a la hora de atacar a Marea significase coger prestado el discurso a La Coz de Malicia. Alguno no se ha enterado todavía que el movimiento libertario lleva 170 años atacando, tanto con las palabras como con la acción, a toda forma de gobierno. Los que siempre habían entendido nuestro discurso (lo compartiesen o no) han sufrido un electro shock en el cerebro, provocándoles un alzheimer selectivo que convierte en incomprensible  lo que antes era cristalino como el agua.

Andan empeñados en que le hacemos el juego al PP. Que los peperos son los culpables de nuestros conflictos y se mueren de risa al ver como nos peleamos, y tienen razón. Al atacar a Marea hacemos el juego al PP, porque esta “plataforma ciudadana” ha girado tanto a la derecha que no me extrañaría que ya estuviese pescando votos en el caladero del PP.

Estamos fuera de juego. Nadie quiere saber nada de nosotros. Tienen miedo a que los identifiquen con el diablo que representamos, como si a estas alturas fuese posible confundir a un apolítico lameculos con un comprometido activista. La gente tiene miedo hasta a aparecer en nuestro blog, nadie quiere enemistarse con la Marea, es duro estar fuera de juego, estar excluido… y más cuando Papa Noel reparte regalos a dedo que pueden llegar a los 18000€ sin necesidad de justificación alguna. Nosotros en cambio no podemos ofrecer nada más que una lluvia de porrazos de los policías y un aluvión de multas. Está claro que árbol da un mejor cobijo.

Es cierto que la Marea Atlántica comete errores, tiene problemas a la hora de hacer realidad todas sus aspiraciones, pero no es culpa de ellos. Ya sabemos que la Marea, no es un partido político, tampoco una plataforma ciudadana como ellos se denominan. Yo cada vez tengo más claro que son un ser angelical que está por encima del bien y del mal y tan pulcro, que hasta sus pedos huelen a rosas.

Ellos no traicionan sus compromisos políticos, es el PSOE que le boicotea, incluso cuando le dice que sí a todo, lo hace para dejarles quedar mal. Tienen que tomar decisiones complicadas como desalojar a los perroflautas… perdón a los okupas, pero no podemos pedir que Marea eluda sus competencias, ¿queréis pensar de una vez en el bien común? ¿Qué sería de esta ciudad sin un 23º centro cívico?

Si no hacen más es por las limitaciones de la vía institucional sujeta a un sinfín de restricciones y burocracias, pero el hecho de que todas sus promesas se hayan convertido en el mejor de los casos en papel mojado, no es motivo suficiente como para esperar que dimita alguno de los concejales o asesores. Han tenido que vender su alma al diablo en tantas ocasiones que ahora no van a renunciar al poder y el dinero por una menudencia como esta.

Por encima de toda crítica hay que destacar los avances “históricos” de estos “valientes y honestos” concejales que tienen una incansable voluntad de acercarse al ciudadano. En lo referente a la Insumisa, hay que agradecerles que sean los primeros en reconocer a los okupas como interlocutores y en sentarse a negociar con ellos en un plano de … igualdad?!. Como diría un amigo mío menos ilustrado pero mucho más sabio que estos lumbreras: estos conocen al Gallardón de los años 90 y se matan a pajas/dedos.

Mientras tanto, el ganadero del escritor Juan Rulfo no deja de pedir a gritos: ¡diles que no me maten!  a su valiente hijo, pero ¿para qué jugarse el tipo si lo van a matar igual? Estos “compañeros” han aprendido la lección y prefieren sumarse a nuestros verdugos para consumar el crimen, antes de jugarse el tipo y apiadarse de nosotros, los moribundos.

No tiene sentido pedir clemencia, nuestros jueces ya han decidido nuestra cobarde sentencia. En este caso no tiene sentido pedirles un trago de alcohol, a estos verdugos no les gustan las balas, prefieren la puñalada trapera por la espalda y ante esa brutalidad no hay borrachera que calme el dolor. Vais a ejecutar a los movimientos sociales, una lucha en la que muchos de nosotros llevamos varias décadas. Lo único que os pido, es que por lo menos seáis más originales y nos contéis nuevas mentiras, estas ya las conocemos y nos dan asco.

 

 

Dilles que non me maten

A “nova” política executa aos movementos sociais

A chegada da “nova” política no ano 2014 supuxo sen ningunha dúbida un antes e un despois nos movementos sociais, triste realidade que en Coruña estamos a padecer máis que en ningunha outra cidade. O reducido tamaño da nosa cidade, sumado ao perfil de persoas que se sumaron dun modo ou outro no proxecto de Marea Atlántica e a surrealista teimosía deste partido por cargarse o único centro social okupado da cidade e reconvertelo, para maior broma, nun centro social de cogestión, propiciou que se dean todas as condicións precisas para que se desencadee unha tormenta perfecta, que vai ter unhas condicións dramáticas para os movementos sociais da cidade.

Todos sabemos que as tensións nos movementos sociais son inevitables. Lembro os problemas que había a finais dos anos 90 entre os independentistas e os autónomos-libertarios. Era imposible ir a unha manifestación sen que se puxesen a cantar o maldito himno galego e coreasen os míticos eslógans nacionalistas que nada tiñan que ver co obxectivo da convocatoria. Pero os piques raras veces chegaban a maiores, de feito co tempo aprendemos a rirnos das nosas diferenzas facendo do defecto unha virtude. Que capullos eran estes indepes 😀

Peor nos foi a medida que avanzabamos nos anos 2000. Os problemas agora chegaban con organizacións moi diferentes. Simplificando un pouco a cuestión poderíase dicir que nesta ocasión as diferenzas producíronse entre os reformistas ou colaboracionistas e nós, os antisistema. A diferenza era que mentres os primeiros chupaban toda a subvención que se lles poñía a tiro (diñeiro que de cando en cando se destinaba para o fin solicitado e cónstanos que en máis dunha ocasión fíxose un uso fraudulento das mesmas) e facían todo o posible por ter presenza no panorama político (intentos bastantes infrutuosos xa que os movementos sociais por aquel entón non estabamos de moda e os políticos non nos facía nin caso) no outro bando como digo estabamos os antisistema, os que só nos acordabamos dos políticos para mostrarlles o noso desprezo, os que non tiñamos nin un duro pero empeñabámonos en defender con uñas e dentes a autogestión aínda que tivésemos que facer piruetas para pagar o aluguer e tiñamos continuos enfrontamentos coa policía. Menos mal que daquela non existía a lei Mordaza nin o novo código penal, porque se daquela houbese o nivel de represión que existe hoxe en día, iamos acabar finos.

Outra diferenza que había entre ambos os bandos resúmese nunha frase que dixo un dos principais referentes dos colaboracionistas: “facemos como sempre, a eles poñémoslles a traballar e nós mandamos”. Así é, nós estabamos demasiado centrados en currar como para preocuparnos en facer asembleas en B, sabedes o que significa este termo? Moi sinxelo, a asemblea en B non é outra cousa que facer unha asemblea pechada entre o teu grupo de afinidade, para manipular a asemblea aberta do centro social ou da plataforma na que militas. Desta maneira decidíase onde se ía a sentar cada un na asemblea, cales eran os puntos que querían remarcar, como tiñan que facer para reforzar o punto de vista do compañeiro, quen tiña que replicar en cada ocasión, quen tiña que facer de “poli” bo e quen de “poli” malo, etc. Nós pola contra sempre fomos a peito aberto, non tiñamos nada que ocultar e nada de que avergoñarnos e a verdade é que non nos foi nada mal nestas contendas dialécticas. Rara era a vez en que a nosa honestidade non vencía á manipulación destes aprendices de políticos. Claro que tiñamos outros moitos defectos que darían para escribir un libro tan longo como a Biblia (a ver se vos pensades que non teño avoa) pero desde logo a honestidade sempre fomos nós os que a puxemos sobre a mesa.

Estas tensións foron moito máis difíciles de xestionar que as que tivemos cos indepes, porque había supostos compañeiros que non estaban á altura. Este tipo de comportamentos nos movementos sociais son inaceptables, pero Coruña é moi pequena e a soidade do ghetto é aterradora, polo que non deixamos de tropezar unha e mil veces coa mesma pedra, deixándonos utilizar dunha forma un tanto masoca, pero sen deixar de ser sempre a mosca cojonera destes rubes sen montaña que escalar. A verdade é que non deixaban de darche un pouco de penasco.

Cando en xullo de 2014 creouse esa “corrente cidadá “ municipalista foi imposible evitar un sorriso irónico. Deume moita pena os inxenuos dos círculos de Podemos, abrigo os chavalitos moi novos que confiaron no maldito vendedor de fume de Pablo Igrexas e que foron sádicamente traizoados, como se pode ser tan canalla! Pero hai que recoñecer que era divertido ver a eses rubes sen causa facendo o ridículo coas mareas barriales e sectoriais e con eses chorra discursos que non se crería nin un neno de teta. Recoñezo o meu erro, eu non daba un duro por eles, pero ese mitin da estrela de rock Pablo Igrexas no Palexco foi decisiva. O pobo estaba tan desesperado e tan farto do PPSOE e BNG que se lanzou aos seus brazos. Eu mesmo recoñezo que me alegrei un pouco, recordo que pensei: “esta merda nova non o pode facer peor que a vella, é imposible empeorar o presente”, outro erro máis.

A verdade é que non somos moi rencorosos. A pesar do ben que coñeciamos a esta morralla non fixemos practicamente nada de campaña antielectoral. Dentro de tanto espécime había algunha persoa digna de respecto e eu non quería facerme malo sangue con eles. Grave erro o meu (e xa van uns cuantos), recoñezo que outros compañeiros indicáronme que había que darlles cana e tiñan razón. Destes pos estes lodos, ten sentido protestar pola permisividade que teñen os movementos sociais con eles, cando eu fun o primeiro imbécil en darlles un trato de favor?

A situación presente xa é por todos coñecida. A parte dunha xestión política da cidade obxectivamente tan mala como a do PPSOE (non quero profundar neste debate, pero estou convencido que en moitos aspectos é peor) teñen a falta de vergoña de cargarse o CSO a Insumisa cun discurso cheo de falsidades hipócritas que me ferven o sangue e faime sentir un odio que só me conseguiron espertar o PPSOE nas súas mellores actuacións estelares.

Aquí non penso profundar no bochornoso espectáculo que supón a aberración deste desaloxo (respecto diso creo que xa escribín bastante en leste mesmo blogue) senón que me quero centrar na culpable permisividade e tolerancia que está a ter a maioría dos activistas desta cidade. O mesmo dáme quen apoia á Marea, que quen dá un cínico e non comprometido apoio á Insumisa, creo que os dous cometen os mesmos erros.

Realmente é duro ver tanta comedura de polla/ chocho disfrazada de falsa desconformidade. Está permitido disentir da Marea Atlántica, pero non perder as formas. Por moito que nos ataquen lembra que son compañeiros. Desalóxannos?, certo, pero como gañen os outros vai ser peor, máis vale resignarse. Améntennos, pero non son inimigos, son adversarios, hai que manter a nobreza dun digno enfrontamento. Poden utilizar todo tipo de técnicas de manipulación: chantaxes emocionais, whatsapps indignantes a usuarios do centro social, caritas de can mallado, pero, é que non che dan pena? Mesmo poden sacar a chorra/ cona e mear sobre nós, pero nós non debemos perder a compostura, pensa que o fan polo ben de todos os cidadáns, tamén polo noso propio ben.

Marea Atlántica é tan pura que nin sequera a podremia inherente das institucións lles ensucia. Eles non son un partido político, son unha plataforma cidadá, un proceso municipalista para tomar as institucións e poñela a disposición de todos os cidadáns. Crean pontes que conectan as institucións cos movementos sociais, (abrigo con Stop Desafiuzamentos, non vexas a cantidade de afectados que se van a vivir debaixo da ponte). Son plataformas de produción social e cultural que enriquecen aos movementos sociais, ás organizacións, plataformas e colectivos cidadáns e ás persoas a nivel, son o non vai máis, o máis mellor, son os putos amos!

 

Como digo, non existe o pensamento único, ao revés, hai que disentir, criticar, debater e abrigo filosofar, disto último hai moito por estas lareiras. Pero sempre desde a aceptación, o recoñecemento. O Concello que sempre foi un tirano, da noite para a mañá, como por encantamento, convértese nun interlocutor válido. Un axente máis dentro da amálgama dos movementos sociais tan digno de respecto como o que máis.

Os anarquistas, os antisistema, os radicais, antes eramos simpáticos, como rían cando nos vían dar tanta cana aos fachas, á caste! Pero agora o noso discurso soa a rancio, non realista, soa a purismo trasnoitado sen ganas de evolucionar, caemos en dogmas irracionais, somos inmaturos, egoístas que non pensamos no ben común, carentes dun sentido estratéxico. Seica non vemos que a Marea Atlántica e a súa contorna son os máis próximos a nós? Como imos saír do ghetto se nin sequera válenos a Marea Atlántica? Somos como nenos pequenos, seres infantís que nos negamos fanáticamente a todo tipo de reflexión e análise político.

 

Quedámonos trasnoitados na época do 15 M ou das Marchas da Dignidade. Seguimos gritando que “non nos representan!”, “non somos mercadoría en mans de políticos e banqueiros”, “os nosos soños non caben nas vosas urnas” ou “que se vaian todos”. Iso da cidadanía empoderada á marxe dos partidos políticos estaba moi ben, pero agora é mellor traballar de xeito conxunto con eles: reunirnos nos seus locais, chamarlles e deixarlles chupar cámara nos actos convocados por nós mesmos, deixarlles asinar os nosos manifestos coma se tratásese dun colectivo máis das nosas plataformas, deixar que se apropien do noso discurso ,abrigo, cando non é competencia deles e non os compromete en nada. En definitiva, deixarnos asimilar polo sistema, que nos fagociten. Converternos en todo o que sempre rexeitamos.

 

Desta maneira o noso discurso é silenciado e sistematicamente calumniado, coma se ser contundente á hora de atacar a Marea significase coller prestado o discurso á Coz de Malicia. Algún non se decatou aínda que o movemento libertario leva 170 anos atacando, tanto coas palabras como coa acción, a toda forma de goberno. Os que sempre entenderan o noso discurso (compartíseno ou non) sufriron un electro shock no cerebro, provocándolles un alzheimer selectivo que converte en incomprensible o que antes era cristalino como a auga.

 

Andan empeñados en que lle facemos o xogo ao PP. Que os peperos son os culpables dos nosos conflitos e mórrense de risa ao ver como nos pelexamos, e teñen razón. Ao atacar a Marea facemos o xogo ao PP, porque esta “plataforma cidadá” ha virado tanto á dereita que non me estrañaría que xa estivese a pescar votos no caladoiro do PP.

Estamos fóra de xogo. Ninguén quere saber nada de nós. Teñen medo a que os identifiquen co diaño que representamos, coma se a estas alturas fose posible confundir a un apolítico lameculos cun comprometido activista. A xente ten medo ata a aparecer no noso blogue, ninguén quere pórse a mal coa Marea, é duro estar fóra de xogo, estar excluído… e máis cando Papa Noel reparte agasallos a dedo que poden chegar aos 18000€ sen necesidade de xustificación algunha. Nós en cambio non podemos ofrecer máis nada que unha choiva de porrazos dos policías e un aluvión de multas. Está claro que árbore dá un mellor acubillo.

 

É certo que a Marea Atlántica comete erros, ten problemas á hora de facer realidade todas as súas aspiracións, pero non é culpa deles. Xa sabemos que a Marea, non é un partido político, tampouco unha plataforma cidadá como eles denomínanse. Eu cada vez teño máis claro que son un ser anxelical que está por encima do ben e do mal e tan pulcro, que ata os seus pedos cheiran a rosas.

Eles non traizoan os seus compromisos políticos, é o PSOE que lle boicotea, mesmo cando lle di que si a todo, faio para deixarlles quedar mal. Teñen que tomar decisións complicadas como desaloxar aos perroflautas… perdón aos okupas, pero non podemos pedir que Marea eluda as súas competencias, queredes pensar dunha vez no ben común? Que sería desta cidade sen un 23º centro cívico? Se non fan máis é polas limitacións da vía institucional suxeita a unha infinidade de restricións e burocracias, pero o feito de que todas as súas promesas convertéronse no mellor dos casos en papel mollado, non é motivo suficiente como para esperar que dimita algún dos concelleiros ou asesores. Tiveron que vender a súa alma ao diaño en tantas ocasións que agora non van renunciar ao poder e o diñeiro por unha menudencia como esta. Por encima de toda crítica hai que destacar os avances “históricos” destes “valentes e honestos” concelleiros que teñen unha incansable vontade de achegarse ao cidadán. No referente á Insumisa, hai que agradecerlles que sexan os primeiros en recoñecer aos okupas como interlocutores e en sentar a negociar con eles nun plano de … igualdade?!. Como diría un amigo meu menos ilustrado pero moito máis sabio que estes lumbreras: estes coñecen ao Gallardón dos anos 90 e mátanse a pallas/dedos. Mentres tanto, o gandeiro do escritor Juan Rulfo non deixa de pedir a berros: dilles que non me maten! ao seu valente fillo, pero para que xogarse o tipo se o van a matar igual? Estes “compañeiros” aprenderon a lección e prefiren sumarse aos nosos verdugos para consumar o crime, antes de xogarse o tipo e apiadarse de nós, os moribundos. Non ten sentido pedir clemencia, os nosos xuíces xa decidiron nosa covarde sentenza. Neste caso non ten sentido pedirlles un grolo de alcol, a estes verdugos non lles gustan as balas, prefiren a puñalada trapera por detrás e ante esa brutalidade non hai bebedeira que acougue a dor. Ides executar aos movementos sociais, unha loita na que moitos de nós levamos varias décadas. O único que vos pido, é que polo menos sexades máis orixinais e contédesnos novas mentiras, estas xa as coñecemos e dannos noxo.

2 thoughts on “Así morren os movemento sociais: Marea Atlántica culpable

  1. acho que há um pequeno erro numa data, foi em 2015 em troques de ser em julho de 2017 quando criou-se essa “corrente cidadá“ ou quanto menos foi em maio de 2015 quando o Coletas atuara no Palexco .

    1. Así é, a corrente municipalista da que naceu Marea Atlántica xurdiu en xullo de 2014. Pouco despois das eleccións europeas. O mitín da rock star sí que foi no 2015. Correxido. Grazas Gajeiro!! Unha aperta

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