Estado policial en Gamonal: ano 2014, loita contra o bulevar

Todas lembramos a exemplar loita das veciñas do Gamonal en xaneiro do 2014, na que conseguiron tumbar o faraónico proxecto do bulevar sobre a rúa Vitoria. Un megaproxecto  para despilfarrar  8,5 millóns de euros  de cartos públicos nos peores anos da crise e que tiña como principal promotor a Antonio Miguel Méndez Pozo, propietario do panfleto Diario de Burros (con perdón dos burros que non teñen culpa de nada) e impricado en numerosas tramas de corrupción.

 

O que ó mellor non lembramos tanto, foi o estado policial que viviron as compañeiras de Gamonal  neses 8 días de loita. No libro “Gamonal: barrio vivo, barrio combativo”, 3 compañeiras explícanos como se viviron eses días.

 

“Carlos:

Era muy difícil convivir en un sitio en el que tú estás acostumbrado a circular libremente, donde, a pesar de la precariedad, no se viven actos de violencia o de robo entre los vecinos. Es muy difícil salir a las 12 de la mañana de tu casa y ver como en las esquinas del barrio se apostan antidisturbios esperando a poner contra la pared y registrar a los vecinos: “Las manos contra la pared, saca lo que tengas en los bolsillos y ponlo sobre el capó, enséñame el DNI…”.

 

Eso durante las mañanas. Por las noches, a partir de las diez, o diez y media, todo ser andante descubierto por la calle, era perseguido, apaleado o detenido.

 

Mucha gente que iba del bar a casa cobraba. Otros que salían del garaje en dirección a casa han terminado arrestados…

 

Antonio:

Yo creo que se puede hablar de una militarización del espacio; un espacio amigo, un espacio cotidiano, de repente es tomado por unos tíos de dos metros, de más de cien kilos, armados hasta los dientes, que hostigan y cachean a cualquiera.

 

En ese sentido, quien siembra miedo, en la oscuridad recoge la rabia; han estado amedrentando a los vecinos tomados de uno en uno, cuando ellos se mueven en patrullas de diez. Ahora bien, cuando nosotros nos juntamos, les toca recular.

 

Ha habido un momento en el que no se podía ir por la calle tranquilamente. Sonará a película, pero en el barrio se instalaron unas cincuenta lecheras de antidisturbios, mas todo el dispositivo de secretas…

 

Se ubicaban incluso en las puertas de los institutos, en los portales, han registrado locales sociales de chavales… Sabían bien a dónde ir. Habitualmente no acudían a los vecinos de una franja de edad elevada, sino que se acercaban a los jóvenes, para meterles miedo, llamando a casa de sus padres para que les controlasen por las noches… Un auténtico estado de excepción.

 

Han sucedido situaciones muy duras; chavales detenidos, a los que han dado una paliza, y cuando han descubierto que eran menores de edad, les han soltado sin más en la calle.

En comisaría han tenido a la gente esposada durante doce o trece horas, les han hecho orinarse, o defecarse encima… Y estas situaciones, cuando por la mañana se cuentan en la asamblea del barrio, encuentran su eco entre los vecinos: ese acoso ha revertido contra ellos en forma de fuerza colectiva.

 

Eva:

En el tema de las detenciones hubo claros casos de vulneración de los derechos de la persona detenida, se infringió abiertamente el protocolo policial para detenciones, que ya de por sí es bastante salvaje.

 

La noche del sábado, en la que se detuvo a 23 personas. No había suficiente espacio para todos en la comisaría de Burgos; de madrugada todavía estaban sacando a los detenidos del viernes, y mientras llegaban por oleadas los represaliados del sábado.

 

La única mujer detenida pasó la noche en una célula de aislamiento porque no quedaba espacio en los calabozos. Hablamos de una chica de 19 años, no de un perfil militante medianamente preparado para algo así.

 

La tensión dentro de la comisaría era fuerte. Se escuchaban los llantos de los compañeros, amenazas de los policías… Pero además en el exterior fueron días de mucha desinformación con los detenidos.

 

Los padres no sabían dónde estaban sus hijos; iban a comisaría a preguntar y no les decían si estaban dentro o no… Esos sucesos se quedan grabados en la memoria.

 

La manera como salieron los detenidos también fue muy irregular. Tendrían que haber salido el lunes por la mañana, y resulta que el domingo, después de declarar en los juzgados, fueron enviados de nuevo a comisaría por la tarde porque a la jueza no le convencía el atestado policial (el mismo calcado para todas las personas detenidas) por falta de pruebas, y quería que volviesen a declarar. De madrugada liberaron a 17 y 6 pasaron a prisión preventiva.

 

Antonio:

Fue el barrio el que consiguió sacar a la calle a esos seis vecinos, reuniendo las fianzas necesarias. Habría que preguntar a esos chavales lo que les sucedió en comisaría, qué les hicieron en los furgones… Eso sí, durante el tiempo que pasaron tras las rejas, encontraron apoyo entre las personas privadas de libertad”.

 

Enlace do texto completo aquí:

https://anarkobiblioteka.files.wordpress.com/2016/08/gamonal_barrio_vivo_barrio_combativo.pdf

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