13º aniversario da morte de Xosé Tarrío

Hoxe fai 13 anos da morte do noso compañeiro Xosé Tarrío González. Unha morte que como moi ben di a súa nai Pastora, debeuse a unha enfermedade chamada cárcere. Unha enfermedade que tódolos anos se cobra a vida de deceas de chavales cuio maior delito soe ser a pobreza. Xa nada podemos facer por Tarrío, pero é importante que o seu recordo sirva para manter a loita en favor dos preto de 60 000 tarríos, que a día de hoxe se están a pudrir en noxentas cadeas.

Aproveitamos para dar unha forte aperta a familia de Xosé nestas difíciles datas.

ABAIXO OS MUROS DAS PRISIÓNS!!!

Deíxovos con este poema do noso compañeiro.

 

Quisieron pero no pudieron

Quisieron embrutecernos y despertaron ternuras.

Quisieron encarcelarnos y florecieron libertades como flores.

Quisieron matarnos a ojos del mundo y brotó de los labios la sonrisa, la vida.

Quisieron comprarnos pero no se compra el aire, ni el cielo, ni los sueños.

Quisieron dividirnos y en la unidad encontramos nuestra razón de ser.

Quisieron ser nuestros amos pero nos rebelamos.

Quisieron decirnos proscritos y nos hicimos bandidos románticos, libres.

Quisieron engañarnos con cuentos y de la verdad construimos un camino.

Quisieron juzgarnos y condenarnos y en su condena nos confirmamos más humanos.

Quisieron la política. Nosotros la razón de la Anarquía.

Quisieron policías, códigos, cárceles, y nosotros quisimos libertad e igualdad.

Quisieron marginarnos de la historia, pero fuimos y somos nosotros los que la hacemos cada día, con cada acción, con cada idea, con cada momento.

Quisieron aislarnos y nos hicimos más fuertes.

Quisieron decirnos qué pensar, pero nosotros ya teníamos un pensamiento.

Quisieron someternos por medio de verdugos inhumanos, pero no pudieron…

Quisieron torturarnos y lo consiguieron… pero nada más que eso.

Quisieron multiplicar los barrotes y los hicieron… pero nada más.

Quisieron nuestras almas, entonces, y les respondimos con dignidad y burla.

Quisieron nuestra dignidad y recibieron a cambio nuestra indiferencia.

Quisieron nuestro orgullo, pero no se lo dimos.

Quisieron vernos arrastrar, pero caminamos erguidos.

Quisieron asustarnos con oscuras mazmorras y la libertad nos dio valor.

Quisieron que nos sintiésemos solos y brotó la solidaridad y la ternura.

Quisieron jueces y tribunales para nosotros, los rebeldes, y no los reconocimos.

Quisieron dar ejemplo y nos encarcelaron, nosotros nos escapamos.

Quisieron, entonces, una cárcel dentro de la cárcel y crearon la universidad de hombres libres.

Quisieron las guerras y nosotros la paz.

Quisieron quitarnos, nosotros compartir.

Quisieron asesinarnos y nos mataron a muchos… pero luego vinimos otros, y después de nosotros otros más, y muchos más detrás de ellos.

Quisieron humillarnos y se encontraron con que éramos ya demasiado libres.

Quisieron un mundo sólo para ellos, donde explotarnos, y nos negamos a ellos.

Quisieron acumular las riquezas pero nosotros las repartimos, se las quitamos.

Quisieron llamarlo delito y nosotros lo llamamos anticapitalismo, reparto de la riqueza, cultura del bienestar.

Quisieron convertirnos en cadenas y fuimos balas veloces disparadas, martillos.

Quisieron, por último, callarnos, pero gritamos y gritamos la palabra libertad.

… Y ahora quieren prohibirla, ocultarla, matarla, para que otros no escuchen y no oigan: pero no podrán.

 

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